Archivo de la etiqueta: yo mismo

Y ya está aquí 2010…

… y además lleno de expectativas e incertidumbres, si bien detecto cierto clima de optimismo generalizado, pese a la que está cayendo. Y es que para tanta gente 2009 ha sido un annus horribilis, que pese a las no muy halagüeñas perspectivas para 2010, se nos presenta como un año atractivo y lleno de oportunidades.

Personalmente ya declaré a finales de 2008 que no iba a dejar que nadie ni nada me fastidiase 2009, un año que empecé con mucho optimismo y que no me ha defraudado. Pues para 2010 más de lo mismo. Espero seguir haciendo cosas que me satisfagan en lo profesional y en lo personal. De esto último el pistoletazo de salida será mi próximo viaje a Thailandia: llego el mismo día del comienzo del Año  Nuevo Chino, que es el de Tigre, un animal que en esta cultura trae muy buena suerte. Así que me pienso lanzar a las calles del Barrio Chino de Bangkok para celebrarlo y pienso poner un tigre en mi vida todo el año.

Pues a pesar de la energía con la que he comenzado enero, o quizás por eso mismo y por los mil compromisos laborales con los que me topo cada día, no termino de rematar esta entrada en la que además de felicitar el año nuevo (y ya es casi febrero), quería hacer referencia a algún proyecto interesante. Así que de momento me reservaré para un momento más tranquilo que tenga más tiempo para dar salida a todos los temas que se me van acumulando.

Sólo haré referencia al intenso movimiento de solidaridad que ha suscitado la catástrofe de Haití en la web 2.0, que ha dado lugar a una movilización sin precedentes y que da idea de cómo los medios sociales tienen una capacidad de concienciación y reacción veloz y efectiva.

Pues lo dicho, espero disponer en breve de algo más de tiempo para completar esta entrada que se ha quedado de momento en un conato de…

Anuncios

¿de qué vive Twitter? otra reflexión dominguera

Precisamente esto mismo me he preguntado varias veces en las últimas semanas, cuando hoy en la lectura piscinera y dominguera de El País, leo en la parte de Negocios un artículo que dibujaba un futuro bastante negro para Twitter. Venía a decir en resumidas cuentas que no sirve para nada y que además no tiene un modelo de negocio solvente. Así que tiene los días contados. Esto me ha llevado a buscar información sobre el modelo de negocio de la empresa y la verdad es que es una inquietud compartida y extendida en la blogosfera, a juzgar por la cantidad de entradas que esta pregunta concita.

Uno de los posts más interesantes me ha parecido el de Territorio Creativo, en el que ante esa misma pregunta, se explica que los propios creadores han descartado incluir mensajes publicitarios y que esperan que los ingresos lleguen por la vía de servicios adicionales para empresas, como analíticas de tráfico, o bien por la vía de compartir los ingresos generados por el tráfico de SMS.

En cualquier caso sigo recopilando e investigando casos exitosos de uso de Twitter que me sirvan para mi Plan de Comunicación 2.0 de Grupo Moby, que me gustaría tener listo para principios de septiembre.

Hoy sin embargo me he dedicado más a Facebook (vuelvo a insistir, so pena de que la comunidad twittera me vapulée, en que hoy por hoy Facebook me resulta mucho más interesante y con más posibilidades, al menos en el plano laboral), y he visto páginas interesantes como las de Adidas, Pizza Hot o Best Buy, que hacen un uso de Facebook muy creativo.

La posibilidad de desarrollar aplicaciones para tu propia página es inagotable, basta dar con un buen desarrollador que controle el lenguaje de Facebook, y blogs como Inside Facebook (que hoy he descubierto que también existe en castellano) ofrecen valiosos tips y ejemplos para desarrollar e implementar una buena estrategia de marketing a través de Facebook.inside facebook

Al igual que en el caso de Twitter, también voy recopilando y archivando todo aquello que veo en Facebook y que resuulta interesante y relevante para mi actividad: tests, cupones descuento, encuestas, simuladores, mini-webs incorporadas como una tab más, buscadores, etc.

Los caminos de Facebook son tan insondables como los de Twitter y hay mucho aún por ver, mucho por crear, mucho por desarrollar, mucho por imitar y mucho también por descartar, pues no es oro todo lo que reluce ni mucho menos.

Lo cierto es que hoy por hoy asistimos al auge de la web 2.0 y no hay que quedarse atrás ni aun siendo una pequeña empresa (esto me recuerda que tengo aún pendiente la consultoría 2.0 para Deportes Match Point). Es difícil saber si las redes sociales eclosionarán y perderán relevancia poco a poco, o si han llegado para quedarse y esto no ha hecho más que empezar, pero lo que tengo claro es que su expansión ha creado un profundo cambio en las relaciones, no sólo interpersonales sino, y quizás esto es más interesante, en las  relaciones entre empresas (o instituciones) o consumidores (¿o deberíamos decir ya directamente prosumidores?).

En ese sentido ya hay muchas teorías sobre la evolución de la web 2.0 hacia la web 3.0, definida muy gráficamente hace poco como la web del “yo” (en contraposición a la web del “ellos” o 1.0, y a la de “nosotros” o 2.0. El rápido desarrollo de los widgets o las cada vez mayores posibilidades de customización de muchos sitios web son claros ejemplos de esta futura web hecha por y para cada uno de nosotros.

Qué duda cabe de que esto llevará también a una comunicación 3.0, pero esto ya es otra reflexión que no procede aquí y ahora, que ya es muy tarde y hay una dura semana por delante.

(breves) reflexiones domingueras

Ya hace unos cuantos días que no escribo, pero entre trabajo, reuniones, fiestas patronales, familia y temas inmobiliarios que me tienen liado, no saco un rato para compartir con la blogosfera experiencias e inquietudes.

En el trabajo la semana ha venido marcada por la primera reunión digamos seria para empezar a diseñar un plan comercial para todo el Grupo Moby con la idea de empezar con fuerza en septiembre.

La caída de negocio por el descenso de eventos que se ha venido constatando en los últimos meses, prevemos va a continuar unos cuantos meses más y hay que ver cómo suplimos ese descenso con eventos particulares que no parece que se hayan resentido tanto.

El reto, por mi parte, está en hacer que mi trabajo como gestor de Social Media del Grupo, tenga un reflejo constatable y medible para el Departamento Comercial y no sólo para el Departamento de Marketing. Es decir, que mi trabajo se traduzca en contactos comerciales válidos que generen ventas y no sólo se mida en términos de imagen, de conocimiento.

Para ello he pedido una nueva reunión para saber en qué estado están las bases de datos del grupo, pues me consta que son valiosas pero están infrautilizadas, pues se usan sólo para e-mail marketing puramente informativo – fiestas, eventos, aniversarios, conciertos…- pero no se han explotado de manera comercial: promos, 2×1, envío de e-cupones…

Ya dejando el tema laboral, también he seguido con gran atención el ataque sufrido por Twitter y Facebook el pasado miércoles y la reacción en cadena que esto ha supuesto. Especialmente me refiero al temor por la inseguridad o indefensión de los datos de usuarios que alojan estas empresas, que pueden quedar expuestos a merced de cualquier cracker habilidoso.

De nuevo el cloud computing en entredicho y reabierto el debate sobre la seguridad de que información tan relevante quede alojada en la red, algo a lo que a pesar de estos ataques nos encaminamos. Y la muestra está en la nueva aventura empresarial de Microsoft, Azure, con lo que el gigante a quien a priori más podría perjudicar el auge del software online, se suma a la corriente imperante para no quedarse rezagado.

Termino con otro link a El País, que en su edición de hoy contenía un interesante artículo sobre Spotify, sobre su próxima llegada a EEUU y sobre la política que adoptará iTunes frente al auge de la música en streaming.

spotify_logo

Y ya para terminar del todo, comentar que Ciudadano Apestado ya tiene más de 40 miembros, ha tenido cierta repercusión en la blogosfera, ha generado algo de debate, pero lo mejor de todo es que esto no ha hecho más que empezar y espero que sirva para algo. Guerra a la suciedad y al deterioro urbano.

Hoy hace un año…

Hoy hace un año que me cambió la vida. O mejor dicho, que me la cambiaron. Y aún diría más: que me hicieron padre.  Y yo, que soy tan dado a las efemérides, aniversarios, red-letter-days, fechas señaladas y demás, no he podido dejar la ocasión de empezar a escribir este blog justo hoy para celebrar la fecha en cuestión.

Hoy hace un año que me despidieron de la agencia en la que trabajaba, La Chuice (la crisis, la maldita crisis – y desde ya prometo que no volveré a mencionar dicha palabra en este blog, o al menos lo intentaré – que obligaba a hacer recorte de gastos), y aunque creo que nunca es agradable que te despidan, sobre todo cuando estás haciendo un buen trabajo y así te lo reconocen, he de decir que ahora miro atrás y no puedo verlo sino de una manera sumamente positiva.

En primer lugar porque la agencia en cuestión ha ido de mal en peor y  me podía haber visto arrastrado a un proceso de suspension de pagos, de concurso de acreedores, de fogasa, qué sé yo: salí de una manera limpia, amistosa y rápida, que es como se debe salir de estas cosas.

En segundo lugar porque ante mí se abrió un universo antes inimaginable de tiempo libre, de un tiempo precioso para mí, que tanto estaba necesitando. Y lo aproveché. Vaya que si lo aproveché (la bitácora de viajes sobre mis largas estancias en México y Brasil ya la hice en su día y ahora no procede).

Y en tercer lugar porque este parón voluntario, incluso sabático podríamos decir, me ha servido para liberar malos rollos, aclarar ideas (coaching incluido), airear la azotea, respirar aire fresco, tomar impulso y recuperar las ganas de hacer cosas interesantes profesionalmente.

Por tanto éste no es el blog en que narrar todo lo acontecido en el último año, sino lo que va a acontecer en el próximo y que no va a ser sino (ya os lo anticipo), el retorno a una actividad profesional satisfactoria, estimulante, compatible y que me permita crecer.

Hoy hace un año que empezaba una nueva vida y lo quiero compartir con vosotros.

¡¡Vivan los cambios!!